Ciencia y educación

Como uno de los primeros miembros de la AECO y la IAATO, no solo seguimos todas las directrices para unos viajes polares seguros y respetuosos con el medio ambiente , sino que participamos activamente en la elaboración de dichas directrices, manteniendo tanto la condición de miembros como puestos de liderazgo en estas organizaciones. Miembros de nuestro equipo directivo han formado parte del comité de directrices de la AECO, así como del comité de operaciones sobre el terreno de la IAATO.

La ciencia es una parte fundamental de la cultura y la historia de Oceanwide, desde nuestros orígenes en la Fundación Plancius. Pero también es vital para nuestra creciente comprensión del entorno polar. En 1983, el Centro Ártico de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, puso en marcha un programa de investigación en Spitsbergen, la isla más grande del archipiélago noruego de Svalbard. Junto a los científicos que se embarcaron en estas expediciones, viajaban turistas que contribuían a la financiación del estudio pagando sus plazas a bordo. Este programa de investigación, que pasó a conocerse como la Fundación Plancius, fue el primer operador en organizar viajes de expedición anuales a Svalbard.

Oceanwide Expeditions continuó con estos viajes tras su creación en 1993.

Fotografía de Tim Charody

Por ello, nos complace colaborar en los siguientes proyectos:

Documentar y analizar los residuos del Ártico ayudando a científicos como Wouter Jan Strietman a monitorizar los plásticos y microplásticos como parte de su proyecto «Arctic Litter Project», en colaboración con la Universidad y Centro de Investigación de Wageningen.

Ofrecer a nuestros pasajeros la oportunidad de participar en proyectos de ciencia ciudadana que contribuyen directamente a la investigación actual en el Ártico y la Antártida. Facilitar el trabajo de científicos como Martine Van den Heuvel-Greve, que estudia las especies invasoras no autóctonas en el Ártico, invitándola a llevar a cabo su investigación a bordo de nuestro buque Plancius.

Entregamos equipos científicos, como las boyas ARGO, que miden la temperatura, la salinidad y la presión del agua, para descubrir cómo afecta el cambio climático a los océanos.

Acogemos en nuestros barcos a investigadores que estudian los núcleos de hielo, las fluctuaciones meteorológicas y las concentraciones de CO₂, con el fin de ampliar nuestro conocimiento sobre el cambio climático, sus efectos y cómo podemos mitigar (o incluso revertir) su devastador impacto.

Contratar a muchos de los científicos mencionados como guías-conferenciantes permite a estos profesionales compartir sus importantes y fascinantes investigaciones con nuestros pasajeros.

Fotografía de Sara Jenner

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